Seedance genera la imagen y la voz en la misma pasada. Quince segundos de anuncio terminado — el plano, el sonido de la sala y alguien dentro hablando — a partir de una descripción y unas fotos de tu producto.
100.000 caracteres al mes en el plan gratuito. Sin tarjeta y sin cuenta atrás.
No un clip mudo esperando una voz. Quince segundos terminados en los que ya se habla.
El diálogo se genera con la imagen, movimiento de labios incluido, así que no hay nada que grabar, cuadrar ni montar después. Y no gasta caracteres premium, porque no se ejecuta ninguna síntesis de voz.
De cuatro a quince segundos de una vez — casi el doble de lo que devuelve un modelo que hay que ir prolongando. La duración se elige antes de generar, y su coste aparece al lado.
Envía hasta nueve imágenes de la misma cosa desde ángulos distintos. El modelo las lee como un solo sujeto, así que en pantalla sale tu producto y no la idea que el modelo tiene de él.
Este motor no tiene continuación: un clip que ha hecho no se puede alargar, y un vídeo que traigas tú no se puede seguir. Quince segundos son el techo, no el primer plazo. Cuando necesites un minuto, el camino que sigue es el de Veo — siete segundos cada vez — y ambos gastan los mismos segundos del mes, así que la elección es tuya en cada clip.
El motor viene en cuatro tamaños. Uno mayor cuesta más del mes para la misma duración de clip, así que el plan decide hasta dónde subes en la lista, no cuántos clips puedes hacer.
| Plan | Mejor modelo | Segundos de vídeo al mes |
|---|---|---|
| Starter | Seedance 2.0 Mini | 48 |
| Creator | Seedance 2.0 Fast | 144 |
| Studio | Seedance 2.0 | 250 |
| Enterprise | Seedance 2.5 | 1.000 |
Los dos motores gastan los mismos segundos del mes, así que cambiar de motor no es una forma de saltarse el techo. Lo que cambia es el cambio de moneda: un segundo de vídeo en un modelo mayor se lleva más de un segundo del mes, y la cifra exacta aparece en el panel de generación antes de gastarla.
El flujo de anuncios automáticos usa este motor de principio a fin: describe lo que vendes, adjunta las fotos y lo que vuelve es una sola generación que ya habla — ningún guion que grabar, ninguna voz que cuadrar con el montaje.
El vídeo que habla está en todos los planes de pago. Los segundos se ven antes de gastarlos, y al lado, lo que cuesta el clip que estás a punto de hacer.