Cualquier otra herramienta de texto a voz te entrega un MP3 y se detiene. Después abres un editor de video, cuadras el audio a mano y vuelves a exportar. El Estudio es esa segunda mitad, en el mismo sitio donde se creó la voz.
100.000 caracteres al mes en el plan gratuito. Sin tarjeta y sin cuenta atrás.
Todas sobre material que ya tienes, y ninguna necesita un segundo programa.
Sustituye el audio de un clip por tu voz generada, o deja el original por debajo al volumen que quieras. Arrastra la voz por la línea de tiempo hasta que caiga en el fotograma justo.
Hasta veinte imágenes, con fundido y un zoom lento opcional. La voz marca la duración y las diapositivas la reparten a partes iguales.
Hasta diez, uno detrás de otro, con corte seco o fundido. Los formatos distintos se encajan en lugar de recortarse, así que nada pierde sus bordes.
Saca un fragmento y quédatelo. Donde no hace falta recodificar, se copian las pistas — por eso termina casi al instante.
Los tiempos se recuperan del audio generado: se localizan las pausas y las palabras se reparten entre ellas, para que un silencio dramático no estire el subtítulo anterior.
Cualquier fragmento, con el ancho y la fluidez que quieras. Un GIF guarda cada fotograma entero, y la pantalla te dice lo que eso cuesta antes de confirmar.
Entra un video, sale un MP3. Útil cuando la grabación que necesitas está atrapada dentro de un video que te enviaron.
Horizontal, vertical o cuadrado, hasta 4K. Mantener el formato original evita recodificar por completo, y nunca se recorta nada para que encaje.
Suelta el material, elige una voz que ya hayas generado y arrástrala por la línea de tiempo hasta donde debe estar. El sonido original puede desaparecer o quedarse por debajo al volumen que elijas.
Hasta veinte imágenes se convierten en un video. La voz marca la duración y las diapositivas la reparten a partes iguales, con fundido y un zoom lento opcional para que nada se quede quieto.
En la pantalla de texto a voz, con el motor y el tono que pida la pieza. El Estudio la recoge de tu historial.
Un video, o las fotos que quieres narrar. El Estudio lee el archivo en lugar de fiarse de su nombre, así que una subida mal etiquetada falla al momento y con un motivo.
Mueve la voz al fotograma que le corresponde, decide qué pasa con el sonido original, elige el formato y déjalo correr.
El Estudio es edición, no síntesis. Funciona con tiempo de proceso que ya pagamos.
| Detalle | |
|---|---|
| Saldo de caracteres | intacto: el Estudio nunca lo consume |
| Tamaño de subida | 100 MB en el plan gratuito, 500 MB en los de pago |
| Duración del original | cinco minutos gratis, veinte en los planes de pago |
| Imágenes por presentación | hasta 20 |
| Clips por unión | hasta 10 |
| Duración del GIF | hasta 15 segundos |
| Conservación | los renders gratuitos se borran a las pocas horas; los de pago se conservan |
Un render del plan gratuito está para probar la función, no para guardarla. Si mejoras el plan antes de que se cierre la ventana, el archivo se queda: el plan se comprueba de nuevo al borrar, no solo cuando terminó el render.
La voz, la imagen y los subtítulos en un mismo sitio, sin nada que cuadrar a mano. El Estudio está en todos los planes y no toca tu saldo de caracteres.