Veo genera la imagen y su audio a la vez. Empieza por una frase, por una foto que quieras animar o por donde se acabó tu propio material, y después sigue, de siete en siete segundos.
100.000 caracteres al mes en el plan gratuito. Sin tarjeta y sin cuenta atrás.
Una caja de texto vacía es el camino más difícil hasta lo que tenías en la cabeza. Dos de estas le dan al modelo una imagen en su lugar.
Describe el plano, no solo el sujeto: el movimiento de cámara, la luz, el ambiente. Eso es con lo que trabaja el modelo, y es lo que separa un clip aprovechable de uno afortunado.
Tu foto se convierte en el primer fotograma y el plano avanza desde ahí. El encuadre sigue a la imagen, así que una foto vertical no se estira a horizontal.
Veo no continúa un video que no haya hecho él. Por eso el último fotograma del tuyo se convierte en el primero de un clip nuevo, y el Estudio une los dos.
Una pasada son ocho segundos como mucho: es el modelo, no un límite que pongamos nosotros. La duración sale de continuar el clip, y lo que vuelve cada vez es el video entero ya unido, no un fragmento para pegar tú.
El video es lo único aquí que se factura por segundo, así que el techo va por plan y se ve antes de gastarlo.
| Plan | Segundos al mes | Con recarga premium |
|---|---|---|
| Starter | 48 | hasta 80 |
| Creator | 144 | hasta 240 |
| Studio | 250 | hasta 400 |
| Enterprise | 1.000 | hasta 1.600 |
Cuando se acaban los segundos del mes puedes decidir, petición a petición, seguir con tu saldo de OpenAI y Gemini — al precio que esos caracteres cuestan de verdad y sin tocar tu saldo de Prosody. Es un interruptor que pones cada vez, nunca uno que se queda encendido.
La generación de video está en todos los planes de pago, con los segundos a la vista antes de gastarlos y un techo que no se pasa por accidente.